Nuestra Joya

Maqueta plaza de toros


Maqueta de la Plaza de Toros de Almadén realizada por el almadenense, Segundo Cavanillas Lora y su esposa Maria Luisa Arenas Tejada .

Autor desconocido.

Patrimonio de la Humanidad desde 2012

La construcción de la Plaza de Toros de Almadén está íntimamente vinculada a la del Real Hospital de Mineros de San Rafael.
A principios de agosto de 1752, el superintendente de las minas, que por aquel entonces era D. Francisco Javier De Villegas, ante las frecuentes epidemias y la alta mortandad de la población y de los forzados que trabajaban en las minas, propuso la fundación del Real Hospital de Mineros de San Rafael.


Estas epidemias estaban motivadas, entre otras causas, por la falta de viviendas para albergar a los temporeros que trabajaban en las minas. Este hecho provocó la construcción de 24 viviendas que conforman una plaza hexagonal y que tenían una doble finalidad, evitar el hacinamiento de vecinos en las casas de la localidad - 4 o 5 familias por casa - lo que aumentaba el riesgo de epidemias y aportar, con el alquiler de las mismas, dinero para la construcción del Hospital de Mineros.
Las 24 viviendas, a su vez, conformaban una plaza para la celebración de festejos taurinos y era lugar de reunión para la población en general, con una capacidad de unas 4.000 personas, dedicándose igualmente los ingresos obtenidos en dichos festejos a la construcción del Real Hospital. Para la ubicación de la plaza de toros o "Plaza Nueva" fue elegido el lugar más llano e idóneo, el sitio de la Cruz de Hierro, en las eras del camino de la Villa Real (actualmente Ciudad Real).

Un motivo más para la construcción de la plaza de toros fue la extensión de las labores mineras hasta la plaza donde hasta la fecha se venían celebrando festejos (actual Plaza de la Constitución). Concretamente existe un torno (pozo de mina) ubicado en lo que hoy son las escaleras de acceso a la Iglesia de San Juan. Por este motivo, el arco situado bajo el Ayuntamiento de Almadén es conocido con el nombre de "el toril", al ser el lugar en el que se enchiqueraban los toros. Al mismo tiempo, y por igual motivo, la calle Antonio Blázquez es conocida en la localidad con el nombre de "la calle de los toros", por ser ésta la calle por la que se traían los toros para ser enchiquerados en el toril. 
Construida la "Plaza Nueva" se establece la realización de un mínimo de seis festejos anuales, con cinco o seis toros cada uno, con el fin de obtener ingresos para la construcción del hospital.
El superintendente Villegas no esperó a la aprobación por parte de sus superiores para dar comienzo a las obras de la plaza. En un comunicado del 16 de agosto de 1752 informó del inicio de la construcción, a la vez que solicitó permiso para la celebración de los primeros festejos taurinos con el fin de obtener el primer dinero para hacer frente a los créditos concedidos para su construcción por parte de vecinos de la localidad, principalmente oficiales de mina y algunos miembros de la congregación de la Caridad.
Estas peticiones son aprobadas por Real Orden del 28 de agosto de 1752. El 4 de abril de 1753 estaban hechas todas las paredes interiores y exteriores hasta el primer piso con el fin de celebrar los primeros festejos. El alquiler de las casas, destinadas principalmente a temporeros, comenzó a finales de 1753 con solo 8 casas habitadas y en 1755 estaban habitadas más de la mitad y el número de personas que las ocupaba superaba las 200.

Entre 1755 y 1757 las obras se agilizaron por el paro forzoso de obreros a causa del incendio que afectó a las minas y que duró dos años y medio. En este periodo tanto la plaza como el propio hospital -que comenzó a construirse en noviembre de 1755- se beneficiaron del empleo de un mayor número de obreros en un intento de evitar una emigración masiva.

Las obras de la plaza finalizan totalmente en 1765 con un coste superior a los 320.000 reales de vellón. Posiblemente los primeros festejos realizados en la Plaza Nueva son los referidos a octubre de 1752, cuando se lidiaron 21 toros entre los días 19, 21 y 23 de dicho mes a cargo de Pedro Campanero y Pedro Martín Zancudo, siendo el precio del asiento de un real.

Como dato curioso cabe reflejar que el 10 de mayo de 1754 se promulga una Real Orden por la que se prohíbe la celebración de festejos en todo el Reino. Esta disposición pretendía la recuperación de la cabaña ganadera diezmada por la sequía y las epidemias. Esta orden solo afectó parcialmente a Almadén ya que Villegas, argumentando el destino de los ingresos, obtuvo una dispensa para la celebración de festejos. Ese año se lidiaron en Almadén un total de 35 toros por Pedro Campanero, vecino de Ciudad Real, Pedro Martínez Zancudo, vecino de Almagro, y Raimundo Franco de Torres, alias "El Indiano", vecino de Ciudad Real que rejoneó dos toros a caballo y realizó otras habilidades en los festejos.

Otra curiosidad de la plaza de Almadén es la de contar con toques específicos de clarín, incluido el toque de muerte, hoy día en desuso.

Por la plaza de Almadén pasaron, entre otros muchos, Curro Guillén, Juan León, "Paquiro", "Cuchares", "Lagartijo", "Costillares" y Rafael Bejarano. 

Las antiguas viviendas se sitúan en dos plantas rodeando el coso, que está formado a su vez por dos galerías en altura, la inferior construida en arquería encalada y la superior por pies derechos, zapatas y tirantes de madera. Finalizada su rehabilitación en el año 2003, hoy día se celebran importantes festejos taurinos y alberga también el Museo Taurino, sala de exposiciones, Oficina de Turismo, restaurante y hotel.

La reinaguración

RENACIMIENTO DE LA HISTÓRICA PLAZA DE TOROS DE ALMADÉN

Hoy 24 de julio de 2004, me he estremecido, desde mis cimientos, hasta las 24 chimeneas que coronan mi tejado, pasando por esos 42 arcos de ladrillo, la balconada de hierro fundido y pies derechos de madera, esos techos hechos a base de barro y cabios (palos de madroño), con más de 250 años de existencia, al escuchar clarín y timbal anunciando la salida por mi puerta de chiqueros del primer toro de la tarde, de nombre "Jazminito", nacido en noviembre de 1999, de 492 Kg. y marcado con el número 41, de la ganadería de Dª Mª del Carmen Camacho.

Con vuestro permiso, os voy a realizar un pequeño resumen de mi dilatada historia, tanto en lo que se refiere a mi propia estructura, como lo relacionado con el mundo taurino.

El rey Fernando VI autorizó mi construcción mediante Real Orden de 28 de agosto de 1752 a instancia de la solicitud realizada por el Superintendente de Minas de Almadén, Francisco Javier de Villegas, el 1 de agosto de ese mismo año, en las eras del camino real que conducen a la Villa Real (hoy Ciudad Real), denominado Cruz de Hierro.

Los primeros recursos económicos obtenidos por Villegas fueron varios créditos concedidos por distintos vecinos de la villa, por lo que las obras de mi construcción comenzaron en este mismo mes de agosto, y finalizaron en 1765 con un coste superior a los trescientos mil reales de vellón.

El uso que se me da es el de servir de alojamiento en mis viviendas para temporeros y sus familias. Así, a finales de 1753 están habilitadas 8 y en agosto de 1755 estaban ocupadas la mitad, alojándose más de 200 personas. Además de los festejos taurinos, se celebran en mi ruedo el mercado de ganado, sirvo de lugar de encuentro de los habitantes, y como ejemplo existen citaciones del Ayuntamiento como la de "ir a la plaza Nueva para ir a rozar" en 1755 o para "ir a hacer rayas al monte por peligro de fuego" en 1756. Puedo albergar en mi interior hasta 4.000 personas.

Mi propietario inicial fue un organismo que pertenecía al Estado, como es la dirección del establecimiento minero y superintendencia dependiente del Ministerio de Hacienda.

A mediados del siglo XIX fui desamortizada, y así en el Boletín Oficial Nº 1.940, de 30 de septiembre de 1845, en VENTA DE BIENES NACIONALES, se puede leer lo siguiente:

Fincas procedentes de las minas de Almadén: Una plaza de toros, sita en Almadén, con las casillas que forman su contorno y constituyen con ella un solo edificio, incluso los toriles y el corral, ha sido tasada en ciento cuarenta y seis mil quinientos reales, y capitalizada en ciento cuarenta y seis mil setecientos reales, por cuya cantidad sale a subasta.

Parece ser que el 17 de octubre de este mismo año me adquiere Don José María de Madariaga por ciento cincuenta mil reales y en 1879 aparece como propietario D. José María de Madariaga Ugalde, quien me hereda de su padre. En 1931 me compró Dª Carmen Nieto Quintana. El día 4 de junio de 1998 el Ayuntamiento de Almadén me compra por un importe de 48 millones de pesetas a mis anteriores dueños D. Pedro y D. Rafael Nieto Sanguino, y Dª Leonisa López Carmona Nieto.

Entre el año 1999 y junio de 2003 se procede a mi rehabilitación, y lo que habían sido viviendas durante dos siglos y medio se transforman en un original hotel, además de restaurante, teniendo preparadas unas dependencias para albergar un museo taurino, un museo etnográfico y una oficina de turismo, siendo mi puesta en escena de esta guisa el día 10 de junio de 2003, para lo cual me visten de gala asistiendo al acto simbólico de corte de cinta y reinauguración la alcaldesa de Almadén, Dª Josefa Babiano López, Corporación, demás autoridades y como anfitrión el Vicepresidente de la Junta de Castilla la Mancha D. José Mª Barreda Fontes. A continuación se desarrolla en mi flamante albero un espectáculo, que combina el baile flamenco con el arte ecuestre.

Esta reinauguración me dejó un sabor agridulce, pero sólo tuve que esperar poco más de un año para sentirme totalmente feliz y jubilosa, pero para llegar a ello os voy a relatar brevemente lo relacionado con el mundo taurino.

La Real Orden de 10 de mayo de 1754 prohibió la celebración de corridas en todo el reino, con la intención de recuperar la cabaña vacuna debido a que tras unos años de sequía y epidemias la había diezmado, pero el Sr. Villegas argumentando el destino que se le daba a los ingresos que se obtenían con la celebración de los festejos taurinos (construcción del nuevo Hospital de mineros), obtuvo una dispensa valedera hasta la terminación de las obras, por R.O. de 25 de abril de 1755 por la que se autorizaba la celebración de corridas.

Por mi arena han pasado las figuras del siglo XVIII y XIX, como Curro Guillén, Paquiro, El Chiclanero, Cayetano Sanz, EL Tato, etc. El pasado siglo XX torearon Cagancho, Michelín, Gitanillo de Triana, etc. Toreros locales como Eusebio Fuentes "Manene", Trifón Varea, Pedro Velázquez y sobre todo los dos toreros con los que más he disfrutado a la vez que más me he emocionado, debido al pique que había entre aficionados y que se formaba en las tardes de los años 50 cuando coincidían en este hexágono Rafael Martín "El Zorro" y Teodoro Muñoz, éste último que es el que tiene el récord de actuaciones, pues hasta 23 veces le conté toreando dentro de mi seno.

Como creo que saben, a Rafael Martín "El Zorro" lo mató el novillo Dominante de la ganadería de Pepe Luis Vázquez en Barcelona, el día 25 de mayo de 1958, y a Teodoro Muñoz el 18 de julio de 1956 en Almagro le cogió el novillo herrado con el nº 68 de nombre "OJINEGRO", que dio un peso de 156 Kg en la canal de Dª Amalia y D. Alberto Martín, dejándole imposibilitado para volver a torear y por eso el día 20 de septiembre de 1957 se celebró en mi bicentenario coso un festival homenaje a D. Teodoro, en el cual intervinieron Antonio Chenel "Antoñete", Paco Corpas, Juan Coello y "El Zorro".

Por esos años montaban una empalizada en el interior y no recuerdo exactamente bien qué torero, una tarde, al intentar subirse a dicha empalizada, fue cogido por el muslo, regando de sangre mi arena; pero bueno, estos malos recuerdos es mejor olvidarlos.

Debido a mi vejez y a que la memoria me falla algunas veces, no recuerdo muy bien si fue en el año 1963, 1964 ó 1965 (parece ser que se celebró un festejo el día 14 de septiembre de 1965) la última vez que vi lidiar toros, dedicándome durante los años posteriores a dar otro tipo de espectáculos, como fue una velada de boxeo, pero sobre todo he visto proyectar muchísimas películas viendo con alegría durante las noches de verano totalmente lleno el ruedo de personas sentadas en sillas de enea y los más jóvenes ocupando mis gradas de mampostería.

A finales de los años 70 del siglo XX, gracias a la iniciativa y lucha pertinaz de dos personas, Rafael Campos de España y, sobre todo, Lucilo Villar Rubio, 

Lucilo Villar
Lucilo Villar

consiguieron, con el apoyo de las instituciones del momento, que me declarasen Monumento Histórico-Artístico de carácter Nacional, y para eso aparecí en el Real Decreto 3027/1979, de 16 de noviembre. A esta alegría tengo que confesar han seguido muchos años de sinsabores y disgustos, pues incluso en los últimos años de los 90 me prendieron fuego por uno de mis lados y menos mal que llegaron los bomberos a tiempo y pusieron remedio a lo que pudo haber sido el final de mi existencia.

Pero como dice el dicho "no hay mal que por bien no venga", creo que este suceso fue el desencadenante para que me tomasen en serio y comprendiesen que no me podían dejar morir sabiendo que, además de mi antigüedad y mi sabor añejo, soy única en el mundo, no sólo por mi forma original, además no tengo noticias de que exista otra donde los valientes del arte de Cúchares que se van a enfrentar por la tarde a los astados puedan dormir, comer y vestirse dentro del mismo recinto como ocurre conmigo.

El día 13 de enero de 2001 ocurrió un acto muy importante en Santa Cruz de Mudela, donde por iniciativa de los Amigos de la Plaza de Toros de Béjar se fundó la Asociación de Plazas Históricas de España, formada por cosos construidos con anterioridad a 1800 y que tengan algún tipo de declaración cultural, iniciándose dicha Asociación con las Plazas de Béjar (Salamanca), Campofrío (Huelva), Santa Cruz de Mudela (Ciudad Real) y YO. Posteriormente se han unido Aranjuez (Madrid) y Tarazona (Zaragoza), y estamos a la espera de que se unan otras tres de gran raigambre y señorío como son la de "La Misericordia" de Zaragoza, y las Maestranzas de Ronda y Sevilla.

Por último, y para no cansaros más, deciros que por fin llegó el gran día para mí, y ese día quedará grabado en mi recuerdo para siempre. Gracias al último impulso llevado a cabo por la actual corporación del Ayuntamiento de Almadén, que preside el Sr. Emilio García Guisado y, sobre todo, a su concejal de asuntos taurinos, D. José Tejero Manzanares, que se han desvivido los últimos meses para dejarme tal y como me podéis contemplar, el 24 DE JULIO DE 2004, a las 7 de la tarde, sacó el pañuelo blanco el Sr. José Tejero (Presidente) y se abrió la puerta de cuadrillas, apareciendo los alguacilillos seguidos de los toreros Luis Francisco Esplá, Eduardo Dávila Miura y Antón Cortés para lidiar una corrida de Dª Mª del Carmen Camacho, y aunque el resultado artístico no fue lo esperado, ya que sólo Antón Cortés cortó una oreja a su primer toro, de nombre "Canastón", os tengo que decir que casi se me saltaron las lágrimas figuradas al verme completamente abarrotada de gente con mantones de Manila luciendo en mi barandilla de forja, con los nuevos graderíos, mi nueva barrera, mis nuevos burladeros; en fin, sin pretender ser arrogante os diré que estaba de "DURSE" como dicen nuestros vecinos los Andaluces, y para dar mi imagen al exterior fui mostrada por la televisión autonómica a toda Castilla-La Mancha.

Como curiosidades, os puedo decir que cuento con toques específicos de clarín, incluido el toque de muerte, hoy día en desuso, y también cuentan que se cantaba en Córdoba una coplilla que decía:

Arrogante Costillares,

Anda vete al Almadén,

Para ver matar bien toros,

Al famoso "Cordobés"

Espero que os haya gustado este breve resumen de mi historia, y deciros que me encantaría recibiros con los brazos abiertos para mostraros todos mis rincones, que podáis fotografiarme, tomaros una cerveza, comer, e incluso dormir, pero sobre todo que podamos disfrutar conjuntamente con toros y toreros en mi albero recién estrenado.


Planos de la plaza